Siguiendo con la línea temática característica de las obras más renombradas de Waterhouse, pero sin dejar de ofrecernos un vistazo a una nueva historia de desamor, el artista británico nos presenta de manera delicada y casi onírica la epifanía de un poema romántico. Y hablamos literalmente, ya que el pintor se basó en la obra literaria de Alfred Lord Tennyson la cual narra los pensamientos desolados de una mujer con el corazón roto.
